Hoy tengo el corazón arrugado por la trágica muerte de un ser muy querido. Se trata de Nora. Una mujer especial que por varios meses trabajó y acompañó a mi mamá en su casa de Cerritos y quien al regresar de Pereira anoche, fue arrollada por un carro mientras cruzaba la vía, al frente del CAI de Cerritos. Increíble cómo se va la vida en un segundo. E increíble que esta vía, la que nos produce tanta felicidad día a día al permitirnos regresar a nuestro hogar, a nuestras familias; también esté produciendo un número tan alto de muertes por accidente y lamentablemente las medidas preventivas, las de planificación y control, no sean las suficientes para mejorar una situación que cada día cobra más y más vidas de todas las edades.
"Las muertes ocasionadas por falta de infraestructura adecuada también son víctimas de otras formas de violencia."
Nuestro violento país no solo manifiesta la violencia a través de los actos de guerrilleros, paramilitares, narcotraficantes y delincuencia común. Las muertes ocasionadas por circunstancias en las cuales la gente inocente muere por falta de infraestructura adecuada, de andenes, de paraderos de buses, de control a lo ilegal... también son las víctimas de otras formas de violencia. La violencia de ciudadanos y autoridades que no actúan, de los planificadores que no planifican, de los gobernantes y funcionarios que no toman decisiones y no hacen respetar la ley, de un sistema judicial que pareciera premiar más a los delincuentes que a la población civil. Muchas formas de violencia que tenemos todos que superar. Me atrevo a decir que cada colombiano tiene aunque sea un pequeño grano de arena que aportar en esta manera de actuar. La población civil tiene el deber de denunciar estas cosas que ocurren y proponer medidas para que no haya más personas humildes y desprotegidas muriendo por circunstancias que bien podrían solucionarse con un poco más de planeación, de acción y de control.
Ya había escrito hace algunos meses cuando un muchacho inocente falleció a causa de una construcción ilegal del borde de la vía... y hoy, en honor a Nora, vuelvo y escribo para pedirle a nuestros dirigentes que hagamos todo lo que sea posible para mejorar la seguridad de nuestra principal vía departamental: esta que une a Pereira con la gran mayoría de municipios de Risaralda.
Las nuevas vías deben ser vías para la paz. Vías con andenes, con paraderos, con calzadas de servicio, con ciclovías, con retornos seguros, con planeación y con el respeto en su ejecución.

Juan Alejandro Ángel
Columnista · Habitante de Cerritos
Empresario y ciudadano de Cerritos, escribe desde la mirada de quien habita y ama el territorio. Sus columnas reflejan la voz de una comunidad que exige mejor planificación, más seguridad y un futuro digno para todos.
